Sin dudas, los problemas en un sitio web que no ofrece una buena experiencia a los usuarios desde dispositivos móviles pueden impactar negativamente en tu negocio. En Latinoamérica todavía hay mucho por hacer y los números demuestran que muchas marcas todavía no están preparadas para un mundo dominado por el smartphone

Escrito por
Marcelo Reynal Morandé , Marian Pérez Muñoz
Publicación
noviembre 2015
Temas

Seguramente te has sentido frustrado alguna vez al comprobar que la página móvil a la que intentas acceder tarda mucho o directamente no carga. ¿Quién no ha abandonado un formulario al ver que todavía quedan por completar muchos campos y la metodología de llenado no es compatible con el dispositivo desde donde se intenta realizar la acción? ¿Quién no se ha decepcionado con el contenido y la dificultad de completar una acción en el sitio móvil de un anunciante

No estás solo. Estas son algunas de las múltiples dificultades y frustraciones a las que se enfrentan diariamente los usuarios en Colombia, Chile, Argentina o México, por citar sólo algunos países de la región. La inmensa mayoría de las marcas en Latinoamérica ofrece una pobre o muy mala experiencia a sus usuarios que intentan interactuar con ellas desde dispositivos móviles. Veamos algunos datos:

• Más de 30% de los grandes anunciantes de la región no cuenta con un sitio móvil.

• La situación es mucho peor para los pequeños y medianos anunciantes, dónde este número supera el 50%.

• Los tiempos de carga promedio de los principales anunciantes de Latinoamérica están en el orden de los 14 segundos frente al promedio de 7 segundos en Estados Unidos, provocando frustración en los usuarios. (Fuente: Businessinsider.com).

• Numerosos estudios demuestran que un segundo de retraso en tiempo de carga impacta en una caída del 11% en páginas vistas, un 16% en satisfacción del cliente y un 7% de descenso en las conversiones. Y en una encuesta reciente de Google el 46% de las personas respondió que lo que más le molesta de la usabilidad mobile, es el tiempo de carga de los sitios.

• Según un estudio de Kissmetrics, un 40% de los usuarios dicen que abandonarían un sitio móvil si tarda más de 3 segundos en cargar.

Existen muchos motivos para dedicar recursos a bajar la velocidad del tiempo de carga. Y, sobre todo, a la usabilidad y funciones que las marcas ofrecen a sus usuarios desde dispositivos móviles. Estudios y realidades cotidianas demuestran la necesidad de un plan de acción inmediato y una necesidad de priorización por parte de las empresas para estar en la plataforma donde están sus usuarios. Y ese lugar es el smartphone.

Al día de hoy se venden 4 smartphones por cada PC y más de la mitad de la población adulta de la tierra tiene uno de estos dispositivos en sus manos, para el 2020, el 80% de la población lo tendrá (Fuente GSMA 2015). Ya es la primera pantalla de consumo de medios para gran parte de los latinoamericanos (IPSOS). Una reciente encuesta en Reino Unido preguntó a los adolescentes británicos que tipo de dispositivo echarían más de menos si no lo tuvieran. ¿La respuesta? Sus teléfonos móviles por sobre sets de TV, PCs y consolas de videojuegos (Revista Times). Todos motivos más que suficientes para entender cuál debe ser el foco y a dónde atacar a los consumidores.

Desde Google nos topamos permanentemente con el desafío que nos presentan activos digitales de baja calidad que impactan en la experiencia de los usuarios y, en consecuencia, sobre los resultados de negocio y de las campañas de marketing que las empresas y anunciantes activan desde sus plataformas móviles.

“Los usuarios esperan y merecen buenas experiencias desde dispositivos móviles”, señala Larry Page, CEO de Alphabet.

Sin embargo, tal como nombramos más arriba, los números en Latinoamérica nos muestran una realidad muy diferente.

Las marcas de a poco empiezan a interiorizarse del verdadero valor y poder que representa el mundo mobile, y comienzan a identificar esta oportunidad como una revolución a la que hay que sumarse si no quieren quedar afuera de oportunidades, de ventas y de servicios a sus consumidores, actuales y futuros. Pero sin dudas, aún hay mucho por hacer.