Fundado en 1985, el Media Lab del MIT se estableció como una de las incubadoras tecnológicas más influyentes del mundo; alberga un grupo muy diverso de científicos, ingenieros, diseñadores y artistas. De Guitar Hero a LEGO Mindstorms; de E Ink a anuncios gráficos de información perceptibles con la mirada, transformaron el laboratorio en una fábrica de innovación. Todo se encuentra bajo la supervisión del empresario e inversionista de capital de riesgo Joi Ito, que ve cuatro importantes tendencias en el horizonte para 2013. Aquí explica cómo los emprendimientos en hardware, la impronta genética, los problemas en la educación y los procesos ágiles determinarán el futuro.

Publicación
Diciembre 2012
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Joi Ito es una persona sociable. A pesar de que se hace referencia a él como empresario, visionario, financista de riesgo, gurú de la tecnología y director de esa fábrica tecnológica de Willy Wonka, el Media Lab del MIT, su verdadera genialidad yace en su capacidad de traducir los avances de ciencia ficción del futuro en las principales tendencias del presente. Esta tarea supone capacidad de observación, un poco de suerte y la voluntad de buscar innovación en los rincones oscuros que otros han descartado.

“Si uno piensa en Google, Facebook y Yahoo, el elemento clave de estas innovaciones es que no se crearon en laboratorios de muchos recursos, sino en la periferia”, dice Ito. “Eso sucedió porque Internet es un medio para compartir información de código abierto, que redujo el costo de innovación a prácticamente cero: todo se hace a pulmón. Hizo que la innovación pasara de las manos de los grandes innovadores a la periferia, como los emprendimientos de estudiantes, etc. Pequeños grupos de personas lideraron toda la explosión de Internet. Esto, a su vez, llevó a que toda la naturaleza de la innovación cambiara a medida que los costos bajaban”.

Hardware, el nuevo software

Ito identifica cuatro tendencias clave en las que se enfocará este año, comenzando con el surgimiento de los emprendimientos en hardware. “La novedad este año es que las empresas proveedoras de la cadena de suministro están reduciendo enormemente los costos de fabricación y de riesgo”, explica. “Por esta razón, los emprendimientos en hardware se asemejan a los emprendimientos en software de la era digital anterior”.

Cita tres empresas que se crearon como proyectos del Media Lab: LittleBits, Formlabs y Twine. Todas ellas combinan ingeniosamente Internet con el mundo real, pero su alegre embalaje esconde un contenido con intenciones muy perturbadoras. LittleBits, por ejemplo, es una biblioteca de código abierto de módulos electrónicos que se encastran con imanes pequeños para poder crear prototipos y jugar. El objetivo es hacer de la ingeniería eléctrica lo que LEGO hizo de la construcción. El producto favorito de Kickstarter, Formlabs, lidera la revolución de la impresión en 3D que reconfigurará los parámetros de la fabricación. A su vez, Twine es un pequeño e ingenioso cubo que conecta (algunos) objetos de uso diario a Internet y, así, permite la comunicación con el usuario. Si este emprendimiento tiene éxito, las unidades de aire acondicionado pronto tendrán su propia cuenta en Twitter.

El hardware, obviamente, es aún más difícil de desarrollar que el software. Sin embargo, a medida que su producción se vuelve más fácil, se van abriendo mundos totalmente nuevos. “Somos testigos de empresas de hardware, como HP, que se retiran del mercado porque no pueden seguir el ritmo de los avances”, dice Ito. “La viabilidad de todo el ecosistema que rodea el hardware ha aumentado”.

Impronta genética

Otra tendencia para considerar se observa en el campo de la biotecnología, donde Ito espera que se produzcan importantes avances en nuestra capacidad para expresar los genes. “En biología, hemos organizado la secuencia de muchos genes, pero a la hora de expresarlos, solemos cometer errores”, explica. En algunas fábricas de impronta genética en China, por ejemplo, la frecuencia de error es de 1 en cada 100 pares base. En la actualidad, sin embargo, los científicos del Media Lab, como Joe Jacobson, están biofabricando genes con algo denominado chip “CMOS”, que básicamente permite expresar los genes mediante máquinas en lugar de personas. Esto reduce la frecuencia de error a uno de cada 10.000 pares base. “Esto significa que la capacidad de fabricación de genes aumentará considerablemente, lo que abrirá el camino para el diseño y la innovación de dispositivos biológicos”.

Siempre mirando hacia adelante y pensando en el tipo de dispositivos biológicos, Ito deja volar su imaginación: podríamos plantar semillas que hagan crecer casas o crear células con memorias. Este es el Ito que se entusiasma con la ciencia ficción y mira con emoción hacia el futuro. Aunque también es un pragmático y agrega casi como pidiendo disculpas: “Es importante recordar que todo esto es muy complicado”.

Aprendizaje de por vida

El porcentaje de éxito de Ito como director del laboratorio como consecuencia de su habilidad para separar lo que realmente vale la pena de lo que no, la cual adquirió, en gran parte, como autodidacta y a través de prueba y error, le ha dado una perspectiva crítica con respecto a los sistemas de educación formal, otra área que causará problemas en 2013.

“Siempre he creído que la 'educación' es algo que uno recibe de las personas mientras que el 'aprendizaje' es algo que uno recibe de uno mismo”, dice. “Por lo tanto, lo único que aprendí en la escuela es a escribir a máquina. En el pasado, a las personas como yo que no tienen títulos universitarios les costaba mucho prosperar en la sociedad. En la actualidad, sin embargo, la capacidad de aprender por tu cuenta o de tus pares se ha vuelto realmente fácil. Creo que este cambio lleva a una alteración fundamental de la educación. El aprendizaje independiente y para toda la vida se encuentra realmente en su apogeo; existe un punto de inflexión en lo que respecta a la forma de aprender de las personas”.

Aunque no puede decir con certeza cómo se manifestará este “punto de inflexión”, Ito cree que la única manera de innovar es cultivar cierta flexibilidad con respecto al enfoque del desarrollo de la tecnología.

La supervivencia del más rápido

“Ya no creo más en los futuristas; normalmente, se equivocan”, dice en respuesta a un rótulo que se le adjudica con frecuencia. “Me llamo a mí mismo una 'persona que vive el momento' y estoy intentando darme cuenta de cómo desarrollar la habilidad de reaccionar ante cualquier cosa. En otras palabras, quiero crear cierta agilidad. En la actualidad, la responsabilidad más grande de las empresas es tener demasiados activos; uno necesita aprender cómo ser flexible y ágil”.

Me llamo a mí mismo una “persona que vive el momento” y estoy intentando darme cuenta de cómo desarrollar la habilidad de reaccionar ante cualquier cosa.

“Es como algo espiritual”, continúa. “Quieres tener tus unidades periféricas bien abiertas y adaptarte tan rápido como puedas. Creo que será una característica de supervivencia importante de las personas y las empresas en el futuro”.

Y aparece nuevamente esa palabra. No importa cuantas veces Ito diga estar anclado en el presente, su pie está firmemente en el acelerador, su mirada fundamentalmente en dirección hacia adelante. “Estoy buscando un proceso que se trate básicamente de erigir una antena gigante para no perderme lo que sea que hubiere en el horizonte”, dice. “Esto me lleva a nuestra política para el Media Lab: necesitamos que los miembros del instituto vayan en contra de la disciplina. Si puedes hacer lo que quieres hacer en cualquier campo que ya existe, no perteneces al laboratorio. Lo que busco son personas y cosas que no encajen en ningún lado. Los inadaptados de la sociedad”.

Escrito por Tetsuhiko Endo