Mary Grove, jefa de la iniciativa empresarial de alcance mundial de Google, interpreta lo que las últimas investigaciones realmente nos indican sobre la contribución de Internet al crecimiento económico.

Escrito por
Leandro Castelao
Publicación
octubre 2013
Temas

El año pasado, visité Kabul y Herat. Quería saber cómo las personas en un país con casi el cuatro por ciento de penetración de Internet y de acceso limitado de datos móviles interactuaban con la búsqueda y con los productos de Google.

Como la radio es una forma de comunicación masiva popular en Afganistán, las personas llaman a un programa de radio local llamado "Percipal" ("Buscar e investigar") y hacen su consulta al presentador, quien tiene acceso a Internet. El presentador del programa hace la búsqueda en Google y luego lee la respuesta al aire. ¿Cuál es el mensaje que traje a los EE.UU.? La restricción gesta creatividad; las personas siempre tienen iniciativas para encontrar maneras de conectarse entre sí para acceder a la información.

Más que nunca, los emprendedores de todo el mundo están aprovechando la tecnología e Internet para conectarse, para crear y para transformar sus comunidades y el mundo. Todos los días, las personas mejoran la eficacia de sus empresas, encuentran vecinos con una forma de pensar similar para mejorar sus pueblos y comparten el último sencillo de su banda en línea.

Si la necesidad es la madre de la invención, la iniciativa es el padre; y existen muchos ingredientes que participan en la creación de estructuras correctas del incentivo para que los emprendedores prosperen. Entre estos ingredientes, se encuentran el acceso al capital, un grupo de talentosos y una red de mentores que hayan obtenido buenos o malos resultados, sin mencionar el compromiso de los legisladores y líderes para promocionar una Web libre y gratuita. En los EE.UU., donde la Ley JOBS establece normas para la financiación colectiva, hemos visto sitios web como Indiegogo y Kickstarter que usan la Web como una plataforma de democratización para dar a conocer buenas ideas y permitir que los emprendedores las financien, lo que lleva a más oportunidades y creación de empleos.

Internet ha creado más de 3,6 millones de empleos netos solo en los EE.UU. y ha impulsado más a la economía que la agricultura y el sector de la construcción juntos. Un informe reciente de McKinsey mostró que, en los países desarrollados, Internet ha contribuido, en promedio, con un 21 por ciento del PBI entre 2004 y 2009. En promedio, Internet contribuye con el 3,4 por ciento del PBI en los países del G8, además de Brasil, China, India, Corea del Sur y Suecia (una cifra del tamaño de España o Canadá en términos del PBI), y está aumentado más rápido que la de Brasil.

Internet ha creado más de 3,6 millones de empleos solo en los EE.UU. y ha impulsado sectores económicos como la agricultura y la construcción

En los países en desarrollo y con rápido crecimiento que están listos para contribuir, como Marruecos, Turquía y Vietnam, Internet ya contribuye con un promedio del 1,9 por ciento del PBI (unos 366.000 millones de dólares en 2010). La implicancia es clara: una Web abierta y gratuita da como resultado más desarrollo económico y más oportunidades en todo el mundo.

Internet también permite acceder a un público local y realmente internacional. Considere el caso de Startup Weekend, una organización que realiza eventos durante los fines de semana de 54 horas en más de 400 ciudades en unos 70 países. (Google será el "patrocinador galáctico" de Startup Weekend durante los próximos dos años). Hace unos meses, conocí a los fundadores de AfterShip, ganadores de la "Global Startup Battle", una competencia amistosa entre los 48 equipos ganadores de los eventos de Startup Weekend que se realizó en noviembre de 2011.

Los cuatro fundadores de AfterShip se conocieron en Startup Weekend Hong Kong. Formaron un equipo para lanzar un producto ese fin de semana, continuaron ganando la competencia mundial y presentaron su servicio de seguimiento de envíos ante el mundo unos meses más tarde. Hemos trabajado con miles de emprendedores similares en nuestros programas Google for Entrepreneurs, desde Campus London hasta Women Entrepreneurs on the Web; todos ellos están creando la nueva generación de emprendimientos digitales exitosos.

La Web también les da la posibilidad a las comunidades de crear valor extraordinario y, en algunos casos, aparecer literalmente en el mapa. Durante nuestra visita a Afganistán, observamos que no había mapas digitales completos. Unos meses más tarde, los jóvenes emprendedores que conocimos en Herat usaron Google Map Maker, una herramienta que permite localizar comunidades en Google Maps en más de 188 países alrededor del mundo, para ubicar 11 regiones en Afganistán, las cuales ahora se encuentran en Google Maps.

La posibilidad de que la ciudad (o la calle o la empresa) de uno aparezca en el mapa existe actualmente gracias al poder de Internet y a las comunidades a las que se les da esta oportunidad. De modo similar, en Pakistán, un equipo de voluntarios de la comunidad local ubicó toda la ciudad de Lahore en un mapa en menos de 24 horas. El Gran Proyecto de Topografía Trigonométrica de India tardó 60 años; con Map Maker, se puede hacer en días.

Pero no debemos suponer que la naturaleza transformacional de Internet es una consecuencia inevitable de conectar un conjunto de servidores y computadoras. Por el contrario, su modelo totalmente novedoso, poco estricto y guiado por la comunidad, ha permitido que emprendedores, investigadores, artistas y todos nosotros que probamos cosas nuevas, nos actualicemos rápidamente y a bajo costo, y crezcamos de forma exponencial.