Más que en una época de cambios, vivimos en un cambio de época donde el móvil es el eje sobre el que rota prácticamente cualquier actividad que realizamos a diario. Se trata de la verdadera era de la revolución digital: en España, concretamente, el uso de smartphones se sitúa alrededor del 80%, según el Consumer Barometer, siendo una de las tasas más altas de Europa.

Independientemente de lo que digan los números, la realidad es que lo primero que hacemos antes de acostarnos y lo primero nada más levantarnos es consultar nuestro teléfono móvil. Algunos estudios apuntan que consultamos el móvil unas 150 veces al día. El hecho de no haber tenido antes la posibilidad de comunicarnos tan rápido y tan fácil con nuestros seres más queridos sin importar la distancia es una ventaja de la que la sociedad actual es consciente.

Ante esta costumbre móvil que nos acompaña constantemente, la aplicación para Android, Google Now, nos facilita todavía más nuestras constantes interacciones con el móvil. Además de ofrecernos la respuesta a todo aquello que buscamos activamente, esta aplicación nos anticipa también información sobre lo que va a ocurrir, basándose en nuestras experiencias anteriores: previsión del tiempo meteorológico, fechas de los próximos partidos, noticias interesantes relacionadas con política, películas, vuelos, etc.

Como responsables de nuestros negocios, la era digital es una oportunidad que debemos aprovechar

Empezando por entender todos los datos, información e insights que nos ofrecen herramientas digitales como Google Now e integrarlos sistemáticamente en nuestra forma de trabajar para que se conviertan en verdaderos aceleradores de acciones, ya sean leads, ventas o generar conciencia de marca entre nuestro público objetivo.

A través de campañas digitales, muchas pequeñas y medianas empresas ya están obteniendo valiosos datos que les permiten responder preguntas como cuál es el tipo de cliente que viene del móvil y cuál el que usa más desktop, cuáles son los países más rentables a los que estoy exportando mi producto o servicio, mi coste por generar un nuevo cliente frente al coste por fidelizar y hacer que compre de nuevo un cliente existente, etc.

Pero sobre todo, les permite saber qué otras estrategias se pueden implementar para aprovechar al máximo la interacción entre canales.

La reciente crisis nos ha enseñado que para subsistir hay que exportar: la internacionalización es un pilar capital en cualquier empresa que quiera crecer.

Y gracias a internet, alcanzar nuevos mercados nunca había sido tan rápido. En esta nueva coyuntura, Google está ayudando mucho a entender todas las oportunidades que ofrece la era digital.

Mientras que la exportación para el mundo tradicional ha estado liderada por materias primas, bienes de consumo y alimentos, en el mundo digital, por el contrario, han sido las empresas ligadas al retail, a los viajes, al turismo y a los clasificados los que han incrementado su volumen de negocio durante todos estos años.

Y precisamente mediante la valiosa información que nos ofrece internet, es posible que las empresas respondan a las necesidades reales de sus potenciales clientes allá donde vayan y puedan centrar sus esfuerzos en aquellos países en los que efectivamente es más rentable para ellos invertir.

Ya son muchos los casos de empresas tradicionales españolas que han sabido transformarse y están obteniendo resultados de éxito gracias a este cambio.

Hoy más que nunca tenemos que aportar una dosis de innovación en nuestras empresas.

No importa el tamaño, ni la industria ni el número de empleados. Pero sobre todo, tampoco importa el error: probar a hacer las cosas de forma distinta y equivocarnos nos permitirá aprender para que no nos vuelva a ocurrir y ser más ágiles en nuestro siguiente reto.

El cambio constante y la fórmula ensayo-error son principios innatos de la era digital, por lo que no tenemos más remedio que probar, observar y, sobre todo, medir.

Como cierre, permítanme invitarles a incluir las tres principales conclusiones como parte de su plan estratégico para 2016:

  • Pensar primero en móvil, pasar de móvil al resto de formatos es siempre más fácil.
  • Exportar, internacionalizar. La crisis ha ayudado a pensar cómo diversificar fuera de nuestras fronteras, por lo que debemos continuar sacando el máximo partido a vender fuera.
  • Incorporar la innovación a la forma de probar nuevos modelos de negocio como parte del ADN para crecer y gestionar el cambio.