En "Siete dinámicas que están transformando la televisión", de nuestra serie "Evolución de la televisión", presentamos el cambio de la televisión a través de Internet. Aquí, en la cuarta parte, exploramos las consecuencias de la nube en la transformación de la televisión. Todo lo que sabemos sobre la emisión y la visualización de televisión está a punto de cambiar.

Todo está cambiando: desde el modo en que vemos la televisión hasta la manera en que se distribuye. La emisión y producción del contenido de televisión que vemos (y del que a veces nos damos el atracón en tantas pantallas) se encuentra en el umbral de la innovación en todo el sector a medida que la emisión de televisión cambia de hacerse por aire, satélite o cable a hacerse por Internet. Para dar cabida a la programación de televisión por Internet, los responsables de emitir el contenido (programadores y distribuidores) están empezando a migrar sus actividades a un entorno más flexible y ágil: la nube. La migración de la televisión a la nube implica trasladar muchas de las funciones que actualmente proporciona hardware dedicado y software localizado a entornos de almacenamiento e informáticos distribuidos.

En nuestra serie Evolución de la televisión, hemos presentado la complejidad y las oportunidades de las siete dinámicas asociadas con la transformación de la televisión. Aquí profundizaremos en la tercera de esas dinámicas: el traslado de la televisión a la nube y cómo este cambio podría traer modificaciones importantes en la manera en que se emite y consume la televisión.

Los motivos para migrar la televisión a la nube son sencillos. En primer lugar, los programadores y distribuidores ahorran costes. No obstante, no es el único motivo en absoluto: el aumento de la eficiencia, la capacidad de optimizar las operaciones y la facilidad de escalabilidad también son factores fundamentales. Los flujos de trabajo de producción y distribución tradicionales (por ejemplo, la codificación y transcodificación, que es la conversión de archivos entre formatos, y el packaging de emisiones, en el que se prepara el contenido local para emitirlo en varias pantallas) ahora se pueden producir en la nube sin necesidad de que los distribuidores, programadores, emisoras o grupos de emisoras locales tengan que utilizar hardware localizado.

En resumen, la migración de la televisión a la nube no solo permite a los programadores y distribuidores ahorrar costes y mejorar la eficiencia, sino que también permite realizar innovaciones que podrían cambiar la televisión tal como la conocemos a un medio mucho más dinámico, personalizado y pertinente.

Este cambio implica mucho más de lo que se diría a simple vista, y los ejemplos de fuera de la industria televisiva pueden ayudar a averiguar cómo podría ser el traslado a la nube.

Descarga el archivo de abajo para saber cómo las transformaciones paralelas en otros sectores nos indican que la nube fomentará la innovación y necesitará agilidad por parte de programadores y distribuidores, además de crear una experiencia de visualización muy distinta para los usuarios.