En “Think with Innovators”, les pedimos a algunos de los representantes de marketing más originales que expliquen cómo se mantienen a la vanguardia en torno a la creatividad. Esta semana, Stefan Bardega, director general de tecnología digital de Zenith, nos brinda detalles acerca de cómo se hizo camino en el mundo de los medios digitales, cómo fomenta el pensamiento creativo en su equipo y por qué cree que la aceptación del “fracaso constructivo” es una de las claves para lograr una innovación eficaz.

Stefan Bardega comenzó su carrera profesional en televisión, a pesar de que, a diferencia de algunos de sus colegas, su primer trabajo no fue en el ámbito de la publicidad, sino en el de la investigación. “Hay dos cosas que realmente me estimulan: comprender qué motiva a las personas y, luego, entender cómo puedo comunicarme con ellas”, asegura en referencia a los intereses que forjaron el comienzo de su carrera profesional. “Realmente, ese es el motivo por el que decidí dedicarme a la publicidad, ya que sentía una pasión auténtica por la investigación y por dejar una marca en las personas”.

Después de trabajar en televisión durante dos años, Stefan tomó una decisión que cambió el curso de su vida profesional. “Alrededor del 2000, dejé mi trabajo de investigación y acepté un puesto en una start up de tecnología digital. Parecía muy interesante y pensaba que era lo que quería hacer durante el resto de mi carrera profesional. Dos meses después de mi incorporación, estalló la burbuja del auge de Internet y nos despidieron a todos, pero yo estaba firmemente convencido de que la tecnología digital era el futuro de la comunicación y la interacción comercial”.

Este revés inicial le brindó a Stefan una lección importante: “Si uno falla pronto y aprende de los errores, casi todos los fracasos son positivos, ya que fomentan el pensamiento y el desarrollo”. Esta lección moldeó el entendimiento de Stefan sobre la innovación y el liderazgo, dado que una de las características clave que intenta inculcar en su equipo de administración de Zenith es la audacia ante el fracaso. “En cuanto a mi vida personal, siempre me inspiran los líderes que parecen no tener miedo y que innovan constantemente”.

Nadie puede saberlo todo, por eso, hoy en día, es necesario rodearse de un equipo de personas con experiencia y conocimientos diversos para poder crear una verdadera empresa.

Stefan Bardega, director general de tecnología digital, Zenith

Desde que ascendió a un puesto sénior en una red de comunicaciones y medios globales, el entendimiento de Stefan respecto de cómo surge la innovación a gran escala evolucionó. “El pensamiento tradicional acerca de la innovación la vinculaba a un genio creativo loco, pero si se observa a los individuos y las empresas que tienen éxito en la actualidad, se trata más de un proceso de innovación que lleva a una gran idea transformadora”. Para fomentar y administrar estos procesos, el enfoque de Stefan es el siguiente: “Me rodeo de personas mucho más inteligentes que yo, que tienen habilidades en ciertas áreas que yo no poseo”. Además, afirma lo siguiente: “Nunca doy por sentado que tengo la respuesta correcta”.

En el centro de este estilo de administración, se encuentra la aceptación de los “fracasos constructivos”, mediante la cual se alienta a los miembros del equipo a innovar con la seguridad de saber que la cultura organizacional valora la creatividad y no sanciona el fracaso, siempre y cuando se aprenda una lección. En cuanto a las cualidades que busca en su equipo, Stefan sostiene que estar dispuesto a cuestionar la estrategia y tener la capacidad de buscar la inspiración más allá de los límites es clave. “No creo que los innovadores de la actualidad sean la clase de personas que simplemente se encierran en una habitación oscura con un papel y un bolígrafo”, asegura. “Pienso que son personas realmente capaces de mirar más allá de sus redes, tanto virtuales como físicas, y de identificar todo aquello que sea sumamente innovador para, luego, aplicarlo a gran escala”.

En el futuro, Stefan considera que la audacia en torno a la innovación y la creatividad se convertirá en la norma. “Creo que las generaciones más jóvenes tienen, definitivamente, una mentalidad emprendedora. En la actualidad, una de las cualidades más asombrosas que tienen las personas recién graduadas de universidades, es una noción del fracaso verdaderamente positiva y constructiva”. Es esta promesa de ideas y perspectivas nuevas lo que, en última instancia, inspira a Stefan, tanto en su vida personal como en su vida profesional: “Pienso que lo que más me estimula es saber que siempre se puede encontrar algo que puede ayudarnos a hacer mejor las cosas”.