El relato

En la calle más transitada de Manhattan, en el día más ajetreado del año, nuestra misión era conseguir que la gente se parara, por eso mismo convertimos el Black Friday (viernes negro) en el Gold Friday (viernes de oro). Basándonos en la reputación de innovador de la que goza Jay Z, creamos un concepto de notoriedad de marca en la calle para lanzar su nueva fragancia para hombre: Gold. Mediante una pantalla de 84 pulgadas con resolución 4K y más de 600.000 líneas de código que hasta hace poco no habían sido más que teoría, transformamos a más de 143.000 transeúntes en oro líquido.

Los compradores de temporada se transforman en tiempo real en oro líquido mediante la dinámica de fluidos.

Utilizamos el sensor Kinect de Xbox para que reconociera las figuras corporales y lo conectamos a una pantalla gigante. Luego, convertimos las figuras en avatares de oro líquido compuestos por 150.000 partículas, 1,04 millones de polígonos y 8,3 millones de píxeles para crear una simulación fluida en tiempo real. Para la presentación de los gráficos a esta escala sin precedentes, empleamos dos tarjetas gráficas ASUS GTX Titan-6GD5 que funcionaban con SLI con procesadores con refrigeración líquida, software personalizado y una interfaz de usuario.

Los resultados

Gracias a esta tecnología de vanguardia, fuimos los primeros en crear oro líquido con resolución 4K que reacciona a los movimientos del usuario en tiempo real. Diseñamos una experiencia única muy atractiva que no solo consiguió que las personas que pasaban por la calle se detuvieran, sino que también las convenció para participar en la experiencia durante un promedio de 30 segundos.