Cómo fomentar la inclusión mientras trabajamos desde casa

Melonie Parker / Mayo de 2020 / Insights, Content Marketing

Una versión anterior de este artículo se publicó en el blog The Keyword. Melonie Parker es la responsable de diversidad de Google.

En esta situación sin precedentes, los usuarios están buscando nueva formas de mantenerse conectados respetando la distancia física, también en su lugar de trabajo. A lo largo de mi carrera me he centrado siempre en crear iniciativas y recursos para grupos minoritarios en grandes empresas. Para asegurarme de que Google sea un lugar en el que todo el mundo pueda desarrollar su trabajo lo mejor posible, me he pasado los últimos años tratando de analizar la experiencia de empleados de diferentes contextos en Google y creando programas que fomentaran un entorno laboral inclusivo.

Para hacer frente al impacto del COVID-19 en nuestro lugar de trabajo, es fundamental seguir promoviendo una cultura de pertenencia. Muchos de nuestros empleados están teletrabajando, por lo que nos estamos centrando en ayudarlos a estar conectados y buscando nuevas formas de favorecer la inclusión. A continuación te explicamos algunas lecciones que hemos aprendido y que podrían ayudar también a tu empresa.

Consejos para crear una cultura de pertenencia cuando se teletrabaja

Cómo fomentar la inclusión mientras trabajamos desde casa

Promueve las conexiones virtuales entre empleados

Sabemos que la situación actual está afectando a los empleados de distintas formas. Algunos están haciéndose cargo de sus hijos más tiempo y otros que viven solo podrían estar sintiéndose aislados. Basándonos en las primeras investigaciones, observamos que los usuarios que pertenecen a grupos con poca representación se están viendo más afectados de forma desproporcionada. Hemos estudiado distintos formatos virtuales para mantener conectados a los empleados de Google. Por ejemplo, los grupos de recursos para empleados de nuestras comunidades negra, latina y LGBTQ+ han organizado una serie de eventos virtuales como charlas, sesiones de yoga y foros sobre cómo gestionar la productividad. Nuestra red asiática de Google ha reunido recursos para su comunidad y ha establecido un horario de oficina para que sus miembros conecten online.

Gestiona tu equipo de forma justa

Todo el mundo se está adaptando a sus nuevas responsabilidades. Los jefes juegan un papel muy importante en el cuidado de los equipos para asegurarse de que tienen todo lo que necesitan para estar sanos y ser productivos. Por ejemplo, puedes pedir a los jefes que trabajen con sus equipos para establecer horarios flexibles. Hablar frecuentemente con los empleados sobre cómo dividir su atención y en qué proyectos deberían centrarse es una forma de saber cómo están y ayudarlos a mantener la conexión.

También es importante buscar soluciones que se adapten tanto a sus funciones en el trabajo como a las necesidades que tienen en casa. Hemos ampliado temporalmente nuestra política de permisos de asistencia para ayudar a los empleados que necesitan tomarse días u horas para cuidar de su familia. Además de las políticas formales, los jefes tienen un papel fundamental a la hora de asegurarse de que los empleados se sientan apoyados e incluidos. Por eso, resulta muy útil ofrecer recursos adicionales para que puedan dar espacio a sus equipos.

Queremos que todo el mundo se sienta cómodo, apoyado y escuchado, ya que así podrán (y podremos) obtener mejores resultados.

Ayuda a los demás a hacerse oír

Las reuniones de teletrabajo permiten que los equipos se mantengan conectados, pero las conversaciones por vídeo pueden hacer que a algunos participantes les resulte más difícil hablar. Queremos que todo el mundo se sienta cómodo, apoyado y escuchado, ya que así podrán (y podremos) obtener mejores resultados. Para asegurarte de que se da voz a todo el mundo, usa señales multisensoriales que indiquen quién está hablando y quién está escuchando. Recomendamos a nuestros empleados que no se guíen por señales visuales como gestos con la mano, ya que hay usuarios que podrían no verlas, por ejemplo, si tienen una discapacidad visual, están distraídos o su conexión a Internet es poco estable.

También recomendamos elegir a un moderador que, a ser posible, no sea el orador para que ayude a los participantes a hacer preguntas en tiempo real. El moderador aligera la carga que recae sobre el orador para prestar atención al lenguaje corporal de los participantes o a si dejan de estar silenciados, así como la de los participantes para saber cuándo pueden intervenir. También es conveniente dejar un espacio en la reunión para que los que han estado callados contribuyan. De esta forma, se ahorra tiempo y se facilitan sus aportaciones. No obstante, no debes sentir que todo el mundo tiene que participar de la misma forma: dar el mismo tiempo no significa que las intervenciones vayan a ser igual de útiles. Muchas personas formulan preguntas mejor pro escrito, por lo que te recomendamos usar un canal o documento accesible y compartido en el que los participantes puedan escribir sus preguntas para que el orador o moderador pueda leerlas. Además, ten en cuenta que la escritura hace que la gente sea más clara y concisa.

Asegúrate de que las reuniones y presentaciones sean accesibles e inclusivas

La accesibilidad es un componente clave de la inclusión. Los subtítulos en tiempo real (CC) pueden ayudar a los participantes si son sordos, tienen deficiencias auditivas, no hablan el idioma con fluidez o no pueden usar bien el audio. Proporciona una opción para conectarse por teléfono para aquellos que no tengan buen acceso a Internet. Los participantes también pueden desactivar la cámara para mejorar la conexión o ajustar la calidad del vídeo. En las presentaciones, usa tamaños de fuente grandes y contraste alto (consulta cómo hacerlo en Documentos y Presentaciones de Google) para que los demás puedan ver las imágenes y leer el texto fácilmente. Las diapositivas son una herramienta útil, pero no todo el mundo puede verlas, por lo que te recomendamos que ofrezcas alternativas a la información puramente visual.

Por ejemplo, resume verbalmente una foto o un gráfico. Si vas a compartir diapositivas, documentos u otros materiales, no olvides añadir texto alternativo o descripciones textuales a las imágenes y los gráficos para que los usuarios que utilizan lectores de pantalla puedan identificar los elementos visuales.

Finalmente, con respecto a las imágenes, te recomendamos mostrar diversidad de razas, tonos de piel, tamaños, contextos culturales, nombres, tipos de pelo, capacidades, sexo, edad, situaciones geográficas, etc. Las personas que muestras en las imágenes deben representar contextos diversos para favorecer más la inclusión.

Centrarse en la inclusión permite crear un sentido de pertenencia. Es fundamental tener un espacio de trabajo en el que empleados de diferentes contextos y con distintas vivencias puedan hacer su trabajo lo mejor posible y apoyarse unos a otros. Estos no son los únicos consejos aplicables, pero te ayudarán a favorecer un entorno unido y de colaboración.

El poder de la Generación C: cómo conectar con tus mejores clientes