Desde los smartphones y las tablets a los portátiles y la televisión, el 90 % de todas las interacciones mediáticas actuales están basadas en pantallas. Analizamos con mayor detenimiento este panorama y descubrimos que hay dos formas distintas de que los usuarios pasen de una pantalla a otra para llevar a cabo sus tareas: de forma simultánea y de forma secuencial. Este estudio demuestra cómo estos dos modos de interacción desencadenan comportamientos específicos, como la compra online, y qué dispositivos utilizan los usuarios en las diversas fases de estas interacciones.

Actualmente, el 90 % de nuestro consumo de medios se produce frente a una pantalla. Conforme los consumidores reparten su tiempo entre smartphones, tablets, PC y televisores, aprenden a utilizar estos dispositivos en conjunto para conseguir sus objetivos. Este comportamiento multipantalla basado en diversos dispositivos se está estableciendo rápidamente como la norma, así que entenderlo se ha convertido en una obligación para las empresas. A continuación, desvelamos algunos hallazgos del último estudio de investigación de Google:

  • El predominio del uso secuencial hace que sea imprescindible que las empresas permitan a los clientes guardar su progreso entre distintos dispositivos. Poder guardar los carritos de la compra, acceder directamente a sitios en los que ya nos hemos registrado y enviarnos por correo electrónico nuestro progreso contribuye a que los consumidores permanezcan implicados, con independencia del dispositivo que utilicen para llegar a tu empresa.
  • Durante el uso simultáneo, el contenido visualizado en un dispositivo puede originar un comportamiento concreto en otro. Por lo tanto, las empresas no deben limitar sus objetivos de conversión y sus llamadas a la acción a únicamente el dispositivo en el que aparecieron inicialmente.
  • La mayoría de las veces, cuando se está viendo la televisión, se está utilizando otro dispositivo. Estas ocasiones constituyen un momento oportuno para transmitir tu mensaje e incitar a la acción. La estrategia televisiva de una empresa debe estar estrechamente alineada con las estrategias de marketing de los dispositivos digitales e integrada en ellas.