A medida que más y más consumidores navegan por Internet, las marcas deben centrar sus campañas en los medios digitales en lugar de en los tradicionales. Según las investigaciones, las horas dedicadas a ver televisión no se distribuyen de manera uniforme, por lo que la publicidad televisiva no siempre llega al público objetivo en el momento adecuado. YouTube puede contribuir a optimizar la distribución de la campaña en términos de frecuencia, ya que permite a las marcas ponerse en contacto con los consumidores, que pasan tanto tiempo o más navegando por Internet que viendo la televisión.